En primer lugar; No vengas
Y si vienes, ven tarde
Al venir, ven de mal humor
Al salir de la iglesia, pregúntate: ¿Qué valía todo esto?
No aceptes nunca un cargo en la iglesia
Vale más seguir criticando a los demás.
Visita a las otras iglesias a cada rato para
enseñarle al pastor que él no es quien te manda
Hay que guardar la independencia.
Haz que el pastor gaste su dinero
Deja que él haga todo el trabajo!
Al acudir al templo, siéntate sin buena actitud,
No cantes y si cantas, canta sin ganas.
No des tus contribuciones por adelantado
Y si faltas olvídate de traer la ayuda
No animes al pastor y si te gusta el sermón, cállate
no reconozcas como Dios te ha edificado.
No permitas que los demás sepan de la Iglesia.
Cuenta las faltas de tu pastor a todos los que te visiten y esfuérzate en ponérselas claras en su cara.
¿Quién sabe si de otra manera ellos lo descubrirán?
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